CARTAGENA EN CONTEXTO
El clima hoy
Los cartageneros están sintiendo el clima. La temperatura ya ha alcanzado valores máximos de hasta 36,7°C, con largos periodos secos y lluvias más intensas que desestabilizan el funcionamiento de la ciudad. De hecho, la temperatura promedio multianual del periodo 1995-2005 en Cartagena fue de 27,9 °C; de acuerdo con esta tendencia, se espera un aumento de 0,017°C por año o 0,17°C por década (Ecoversa, 2010). La temperatura superficial del mar fluctúa en el rango de 25 a 28°C para la región Caribe, con un valor promedio multianual de 27,9 °C para Cartagena.

El régimen de precipitación se caracteriza por tener dos temporadas en el año: una seca, desde diciembre hasta abril, con precipitaciones por debajo de los 50 mm al mes; y una de lluvias de mayo a noviembre. Los meses de mayor precipitación son septiembre, octubre y noviembre, siendo octubre el de mayores niveles de precipitación, con un promedio mensual multianual de 250 mm.

Según Andrade (2002), y Restrepo y López (2008), con base en los datos existentes sobre las variaciones en el nivel del mar, en la ciudad de Cartagena de Indias se han registrado ascensos de hasta 15 y 22 cm en los últimos 100 años, e indican que pueden esperarse aumentos de 2 a 5 mm por año, con lo cual el nivel de las aguas podría incrementarse entre 80 cm y 1 m para el año 2100.

 


En este contexto, Cartagena de Indias ha constatado inundaciones cada vez más frecuentes en sus barrios y vías, ha sufrido largos periodos de racionamiento de agua y luz, deterioro general en la infraestructura de la ciudad, aumento de las enfermedades transmitidas por vectores como el dengue, olas de calor que afectan principalmente la salud de ancianos y niños, todo lo cual incide en el turismo que busca principalmente disfrutar del sol y la playa.   Las significativas variaciones climáticas que afectan a la capital incluyen, entre otros, factores físicos, geográficos, sociales, económicos y políticos que intervienen en su desarrollo y hacen de la ciudad un área crítica por su vulnerabilidad: su carácter ribereño la deja expuesta a los efectos de los procesos marino-costeros (erosión y acreción) y a los impactos de los fenómenos climáticos de origen marino y continental que influyen sobre su territorio.


   
SECRETARÍA DE PLANEACIÓN DISTRITAL